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Subproceso de Integración y Coordinación Asistencial de la Unidad de Medicina de Familia y Comunitaria de “La Laguna - Tenerife Norte”.
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El manejo de la medicación

¿Qué hacer, cómo actuar, qué debemos tener en cuenta?

Recomendaciones generales sobre la medicación

10 consejos básicos

Si bien los cuidados cuando estamos enfermos no se centran sólo en los medicamentos, es verdad que el correcto manejo de los mismos es muy importante y errores en la forma de tomarlos pueden tener consecuencias indeseables.

El conocimiento de los medicamentos que tomas debe ser lo más detallado posible, siendo importante saber su nombre, para qué sirve, cómo he de tomarlo, cuantas veces al día o cada cuantas horas, cuanto tiempo debo mantenerlo o cuando debo suspenderlo, si puedo modificar la dosis en función de los síntomas, que he de hacer en caso de olvido y si me puede producir algún efectos adverso y que hacer en ese caso.

Si consideras que algunos de los medicamentos que estás tomando te producen efectos indeseables, debes comunicarlo a tu médico de familia.

Es aconsejable el uso del pastillero para evitar olvidos y equivocaciones. Algunas farmacias ofrecen a sus clientes la posibilidad de prepararles los pastilleros para facilitar el buen cumplimiento y evitar confusiones. Consulta si eso es posible en la tuya.

Utiliza los dosificadores o cucharas que vienen en los envases, para no modificar la dosis.

Procura retirar tus medicamentos en una farmacia de confianza; así el farmacéutico podrá ayudarte a aclarar dudas y se evitarán duplicidades, entre otros problemas.

Intenta guardar correctamente los medicamentos en tu domicilio, en un lugar seguro y fuera del alcance de los niños. Déjalos en sus envases y con su prospecto. Comprueba la fecha de caducidad cada cierto tiempo, procura no acumular grandes cantidades de medicamentos en casa y ten en cuenta sus condiciones de conservación por si debe mantenerse en nevera.

Si tomas muchos medicamentos o éstos interfieren con tu vida, puedes pedirle a tu médico que trate de simplificártelo para que te resulte más cómodo y llevadero ya que muchas veces eso es posible (por ejemplo, si la pastilla para orinar (diurético) le impide salir a la calle o lo despierta por la noche, coméntalo con tu médico para valorar cambiar la hora de la toma).

No modifiques o dejes de tomarte una medicación por tu cuenta. En caso de duda, consulta antes con tu médico de familia.

Ten en cuenta que en la receta electrónica pueden aparecer medicamentos que, siendo lo mismo, se llaman de forma distinta. Esto no significa que esté equivocado, sino que existen los medicamentos genéricos, que en lugar de llamarse por el nombre comercial usan el nombre de la sustancia (principio activo que los compone).

Recomendaciones sobre la medicación en el momento del alta

11 preguntas esenciales

A veces manejar bien la medicación no es fácil, porque son muchos los medicamentos que he de tomar o por la gran variabilidad de especificaciones que suele acompañar a cada uno de ellos: diversas dosis, a distintas horas del día, con el estómago lleno o vacío, pastillas con formas o colores muy similares que nos pueden llevar a error, etc. por lo que una buena organización y, en ocasiones ayuda de otras personas se hace imprescindible.

Antes del alta, pregunta al médico qué tratamiento vas a llevar, si es el mismo que tenías antes de ingresar o si va a haber cambios.

Si lo crees conveniente, procura que algún familiar esté presente cuando te informen para que luego pueda ayudarte a resolver las dudas.

Aunque ahora los médicos del hospital pueden ver tu historial del centro de salud, podría ser que éste no estuviera actualizado o que surjan dudas sobre el mismo, por lo que puede ser útil que traigas anotado el tratamiento exacto que llevabas antes de ingresar para, de ese modo, poder organizarte y explicarte mejor cómo va a ser el tratamiento tras el alta.

Recuerda que no es conveniente que tomes medicamentos que no hayan sido prescritos por tu médico, pero si estuvieras tomando alguno por tu cuenta debes informarle.

Debes preguntar al médico si te van a prescribir medicamentos que tienen alguna forma especial de administración y, en ese caso, solicitar que te enseñen a manejarlos adecuadamente y, si tú no fueras capaz, pedir que enseñen a la persona que se va a hacer cargo. Por ejemplo, hay algunos medicamentos que aunque se introducen en boca pueden ser “sublinguales”, es decir para ser colocados debajo de la lengua, otros son para ser inhalados y hay que aprender la técnica correcta, otros vienen en jeringuillas precargadas para administrarlos debajo de la piel en determinados lugares del cuerpo, etc.

Si tienes alguna alergia debes advertirlo al médico para que lo tenga en cuenta a la hora de decidir el tratamiento.

Si padeces alguna enfermedad del hígado o del riñón también es importante que lo adviertas ya que en ocasiones eso obliga a ajustar las dosis o incluso a modificar el tratamiento.

Debes preguntar si alguno de los nuevos medicamentos interacciona con lo que a estabas tomando o con algún alimento.

Si tienes problemas para tragar, también debes advertirlo para que intenten adaptar la medicación a esa circunstancia e incluso preguntar si puedes triturar las pastillas para tomarlas, ya que algunas alteran su efecto al hacerlo.

En caso de presentar lesiones en la piel (úlceras, cicatrices,….), pregunta a tu equipo médico y enfermeros del hospital qué material de curas vas a necesitar para continuar las curas al alta (bien para que ellos te lo pauten en la receta o para comentarlo con tu médico-enfermero de familia).

Aclara si necesitas otros dispositivos que no sean medicamentos pero que también puedan financiarse a través de receta: bolsas de recogida de orina, pañales, bolsas para colostomía, urostomía o ileostomía.

Las 3 claves que debes recordar

Antes de irte de alta, es muy importante que recuerdes:

Haga clic en cada título para ver a la derecha la información correspondiente.

  • Algunos medicamentos u otros tratamientos (como los suplementos nutricionales), necesitan visado de Inspección de Farmacia.
  • Aclara con tu médico si alguno de los nuevos tratamientos necesita estos trámites de visado y que te informe si ya está hecho o si debes tú hacer alguna gestión. Hoy día esa gestión suele ser telemática y lo habitual es que no tengas que hacer nada, no obstante es conveniente asegurarse de ello.
  • También hay medicamentos que se denominan “de dispensación hospitalaria” es decir, no existen en la farmacia de la calle sino que se entregan al paciente en la farmacia del hospital.
  • Aclara si alguno de los nuevos medicamentos pertenecen a este tipo. Debes saber cómo recogerlo en el hospital y cada cuánto tiempo. Comenta si tienes dificultades para ello.
  • Es recomendable solicitar una cita con tu médico de familia para informarle de tu ingreso, entregarle el informe de alta y aclarar los cambios realizados en el tratamiento y que actualice tu historial, evitando así que se produzcan errores.
  • Si eres atendido por el equipo de Spica durante el ingreso, ellos se encargarán de organizarte estas citas.
  • Si te han prescrito alguna medicación de “uso hospitalario” o de visado, aunque en el informe de alta deben hacerlo constar, es importante que se lo recuerdes a tu médico de familia, ya que alguna de ellas podría no aparecer en tu plan terapéutico o en la receta electrónica, para que lo anote en tu historia clínica.
  • Acuerda con tu médico de familia un plan de seguimiento.

Recomendaciones para el cuidador

3 claves para ayudar y cuidar

Si eres la persona que cuida de un paciente tras un alta o bien eres el paciente y tienes a una persona que te atiende y ayuda en estos momentos, ambos debéis saber que...

¿Efecto adverso o secundario?

Aprende lo que es y qué hacer en el caso de sospechar u observar un efecto adverso o secundario.

Si el paciente no puede tomar por sí solo la medicación, debe administrársela con una serie de precauciones:

  • Si está en cama, procure colocar la cabecera incorporada; si el paciente puede sentarse, mejor que tome la medicación sentado.
  • Comprobar que trague la medicación. Si la persona tiene dificultad para tragar, le provoca tos o se atraganta, debe informar a su médico para que le adapte el tratamiento.

Elabora una planilla con todo lo que tomas (si tienes dificultad para hacerla pide ayuda a tu médico de familia o enfermera) y colócala en un lugar visible de la casa, para que esté accesible en el día a día.

  • Recuerde que hay determinados medicamentos que deben seguir una pauta horaria (respetando intervalos de administración), como por ejemplo los antibióticos.

Esa lista o planilla debería contener tanto la medicación como otros productos que estuvieras tomando, e incluir:

  • Nombre comercial y/o principio activo.
  • La dosis.
  • Para qué sirve.
  • Duración del tratamiento.
    • La necesidad o no de pedir más cantidad a la farmacia.
    • En qué fecha.
  • La hora de toma (es recomendable, cuando sea posible, que coincidan con los horarios de comida, para asegurar su administración).
    • Cada 6 horas: desayuno , comida , merienda y después de la cena.
    • Cada 8 horas: desayuno, almuerzo y cena.
    • Cada 12 horas: desayuno y cena.
    • Una vez al día: desayuno, almuerzo o cena.