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Vivir con una ostomía

Cuidados y atención del paciente ostomizado.

¿Qué es una ostomía?

La palabra “ostomía” engloba a diversos tipos de intervenciones quirúrgicas que tienen en común comunicar una víscera hueca con el exterior. De este modo, la abertura exterior u orificio recibe el nombre de estoma.

Existen diversos tipos de “ostomías”, pero las más frecuentes son las que se realizan en el sistema digestivo y en el sistema urinario.
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Tipos de ostomías

Las ostomías se pueden clasificar según diferentes criterios:

  • Según el tiempo que se vayan a mantener, pueden ser temporales o definitivas.
  • Según el órgano implicado, digestivas, urinarias, respiratorias…

Por ejemplo, cuando son en el aparato digestivo las más habituales son las colostomías, las ileostomías o las gastrostomías y cuando se practican en el sistema urinario las más frecuentes son las nefrostomías y las urostomías.

Según el tiempo en que las vayas a tener puesta:

Temporales

Una vez resuelto el problema que las originó, si se puede recuperar el tránsito intestinal o urinario, se realiza nueva cirugía para cerrar el estoma.

Definitivas

En situaciones en las que el órgano debe extirparse o no puede cumplir su función, puede ser que debas llevar la ostomía de forma permanente.

Según el órgano implicado (ostomías de eliminación):

Ostomías digestivas:

Colostomías:

Es una derivación o comunicación del colón (intestino grueso) hacia el exterior del abdomen (pared abdominal). En estos casos, el ano deja de expulsar heces, y se empiezan a expulsar por el nuevo canal hacia una bolsa colocada en el abdomen (1 o 2 veces al día). En algunas ocasiones sí que puede notarse que por el ano se sigue expulsando mucosidad.

Ileostomías:

Es una derivación del íleon (intestino delgado) a la pared abdominal. Las heces que se eliminan son generalmente de color amarillo, líquidas o semilíquidas y con gases. Suele colocarse en el cuadrante inferior derecho del abdomen. La expulsión de material fecal en este caso es constante por lo que deberás cambiar las bolsas recolectoras varias veces al día dependiendo de la alimentación y de los fármacos que tomes.

Ostomías urológicas (nefrostomías y urostomías):

Comunicación del aparato urinario con el exterior a través del abdomen o de la espalda, que permitirá la salida de la orina a través del estoma y que pasa a ser recogida por un dispositivo o bolsa.

Características de los dispositivos

Existen dos tipos de sistemas de recogida del material: los sistemas de una pieza y los sistemas de dos piezas (una “base “ que se pega a la piel y bolsa que se encaja a modo de una tapa de fiambrera).

El sistema de una pieza, tiene una base adhesiva integrada/pegada a la bolsa de recogidas de heces.

Los dispositivos recolectores de urostomías están formados por una bolsa unida a la piel que recoge la orina del estoma, cuya principal característica es que dispone de una válvula para el vaciado de la orina.

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(c) Equipo SPICA.

Cuidados básicos de las ostomías

Aunque al principio nos pueda parecer un proceso lento y complicado, con el tiempo, la higiene y el cuidado del estoma será una tarea sencilla que formará parte de tu higiene diaria.

  • Dispositivo o bolsa de recambio.
  • Bolsa de plástico para material sucio.
  • Papel higiénico o pañuelos de papel.
  • Toalla suave.
  • Jabón neutro.
  • Agua del grifo templada.
  • Esponja suave.
  • Tijeras curvas (si la bolsa no viene ya cortada a la medida de tu estoma).
  • Espejo si fuera necesario, para verse mejor el estoma.
  • Los momentos más adecuados para hacerlo son las primeras horas de la mañana o antes de las comidas (para intentar que el intestino esté más vacío).
  • El mejor lugar será el cuarto de baño: colócate cerca del lavabo y delante del espejo (de pie o sentado, según tu comodidad) para facilitar una mejor visión de la ostomía.

Lavado de manos antes y después de la realización de cambio de bolsa y/o “base”.

  1. Despegar el adhesivo de arriba hacia abajo con suavidad, sin dar tirones y sujetando la piel de alrededor del estoma con la otra mano.
  2. Introducir el dispositivo ya usado en una bolsa de material sucio o papelera.
  3. Retirar los restos con papel higiénico.
  4. Lavar el estoma con agua, jabón y esponja con movimientos circulares de fuera hacia dentro, de forma suave y sin frotar. Puedes utilizar el mismo jabón que para el resto del cuerpo (mejor de ph neutro).
  5. Seca con toquecitos con una toalla, sin apretar ni frotar. No seques la piel con secador y si existiera vello, mejor cortarlo con tijeras, no con maquinilla.

En caso de urostomía debes cuidar a lo largo de la técnica que los catéteres ureterales (los tubos que salen hacia afuera) no se desplacen para evitar que se salgan y no se doblen; para ello, debes sujetarlos con los dedos, y luego limpiarlos con gasa y suero salino desde la parte más próxima a la piel hasta la parte final del catéter o tubo. Comprueba el color de la piel (vigila posibles irritaciones).

  • Si necesitas cambiar la bolsa y no dispones de agua y jabón, puedes usar toallitas limpiadoras y secarte con un pañuelo de papel.
  • No debes asustarte si el estoma sangra un poco. En este caso, lava suavemente y, si persiste el sangrado, presiona ligeramente con compresa humedecida en agua fría.
  • Recortar el adhesivo ajustándolo al tamaño del estoma (del orificio), dejando de 1 a 2 mm entre el estoma y la piel.
  • Debe medirse periódicamente el diámetro del estoma con un medidor o plantilla, ya que el tamaño variará a lo largo del tiempo.
  • Colocar el adhesivo de abajo hacia arriba y presiona suavemente con el dedo alrededor, evitando que se formen pliegues y arrugas.
  • Si es un sistema con el adhesivo separado de la bolsa, enganchar la bolsa al aro y comprobar que está bien acoplada con un pequeño tirón de la misma. Si el sistema es de este tipo (separado de la bolsa) puede cambiarse cada 3-4 días.
    • En urostomías introducirse previamente la guía por el orificio del dispositivo evitando que haya obstrucciones o que se tuerzan.
  • Coloca la posición de la bolsa respecto a ti de forma que se favorezca el vaciado (la salida del contenido), de lado y sentado o de pie, vertical al cuerpo.
  • Para desechar los dispositivos es necesario vaciar el contenido en el water y luego introducir el resto en una bolsa anudada en la basura.
  • Se recomienda limpiar y ordenar todo el material. Al terminar, volver a lavarse las manos.

Cambio y vaciado de la bolsa del dispositivo:

  • En urostomías e ileostomías se cambiará la bolsa cada 24-48 horas y según necesidades y comodidad. Se vaciará la bolsa por la válvula o abertura inferior cuando se ha llenado aproximadamente 1/3 de su capacidad, para evitar que por el peso se despegue y que el drenaje esté en contacto con el estoma.
  • En caso de utilizar dispositivo de una sola pieza (el protector cutáneo va unido a la bolsa) el procedimiento será el mismo: medir, recortar, pegar y vaciar; la diferencia es que el cambio del dispositivo debe hacerse cada 24 horas y según necesites. Es el más utilizado por su gran flexibilidad y discreción.
  • Si te duchas sin bolsa, evita que el agua esté demasiado caliente y que la presión del agua no sea muy fuerte. Si lo haces con la bolsa, ten en cuenta que el agua puede estropear el filtro, por lo que debes taparlo con las pegatinas que se incluyen para eso.
  • Para mantener la piel saludable se aconseja no raspar, no frotar, despegar lo adhesivos con delicadeza, no rasurar (puedes cortar el vello con tijeras), no usar alcohol ni desinfectantes sobre el estoma. Evita que las heces entren en contacto con la piel, ajustando la medida de la bolsa.

Vivir con una ostomía

El impacto de una ostomía puede ser duro. Depende de cómo vayas afrontando la nueva imagen de tu cuerpo y vayas siendo capaz de verlo como algo normal, sin que te impida hacer las cosas que hacías antes( trabajo, trabajando, aficiones, relaciones sociales).

La adaptación a una ostomía es un largo proceso que comienza antes de la operación y continúa hasta después de que las heridas han cicatrizado, dado que la persona necesita un tiempo para adaptarse a ese cambio de su imagen corporal y lo que ello conlleva.

Nuestra experiencia nos ha demostrado que con una buena información y orientación conseguirás retomar tu vida.

Por ejemplo, no es necesario modificar la forma de vestir; la única precaución que debes tener en cuenta es elegir ropa que no comprima o apriete el estoma.

No hay que preocuparse por el olor porque todas las bolsas tienen unos filtros que lo eliminan. Además, están realizadas con plásticos perfectamente resistentes y que no suenan al manejarlos.

Los gases también se pueden evitar prescindiendo de determinados alimentos o consumiéndolos con moderación (gaseosas, vegetales crudos, salsas…).

El entrenamiento diario convertirá el cuidado de la ostomía en un acto rutinario que realizas sin dificultad.
  • Lleva siempre contigo al menos una bolsa para poder cambiarte en caso de necesidad. Si viajas en avión, lleva las bolsas en equipaje de mano.
  • En caso de viajar en coche, si el cinturón comprime el estoma, puedes utilizar un adaptador igual que el que utilizan las embarazadas.
  • No dejes los dispositivos de ostomía dentro de un coche donde haga mucho calor.
  • Cuando vayas a estar bastante tiempo fuera de tu domicilio habitual, es conveniente que te pongas en contacto con una farmacia del lugar y encargar las bolsas que utilizas habitualmente.

No hay que olvidar que estar activos mejora la percepción de nuestra salud.

Si ya realizabas algún deporte antes de la operación, no hay ningún problema en volver a practicarlo una vez pasada la convalecencia de la cirugía (paseos, bicicleta, natación, esquí, golf…). Hay que tener en cuenta que los dispositivos que existen no se despegan con la acción del sudor.

La única excepción en cuanto a ejercicio suelen ser los deportes de contacto muy bruscos o el levantamiento de pesas para evitar daño directo sobre el estoma, pérdida de catéter (urostomía) o por sobreesfuerzo, evisceración (salida de mucosa).

Los dispositivos actuales son fáciles de disimular bajo el bañador y además, son resistentes al cloro y al agua salada.

Cuando te bañes debes llevar el dispositivo puesto y el filtro tapado, con las pegatinas diseñadas para tal fin.

Si quieres adquirir más confianza, es recomendable que te sumerjas en la bañera y probar así como funciona el adhesivo.

Los dispositivos mini o midi y opacos resultan más discretos para ir a la playa o a la piscina.

Una buena opción es utilizar bañadores o bikinis altos que tapen los dispositivos.

Los cambios producidos tanto por la cirugía como por los tratamientos pueden producir reacciones psicológicas que van a condicionar la imagen que tienes de ti mismo y, por tanto, puede condicionar tu respuesta sexual. Como en otros aspectos de nuestra vida, necesitas un tiempo para adaptarte a la nueva situación, aceptar el propio cuerpo (los nuevos cambios).

Si tu sexualidad la vives en pareja, es importante hablar con la otra persona y que nos cuente también sus inquietudes. No se solucionará nada tapando esta situación. Hay que comunicar los sentimientos, deseos y preocupaciones.

Céntrate en el placer. Se pueden inventar nuevas formas de disfrutar el sexo (creando ambientes íntimos, experimentando juegos sexuales, accesorios eróticos, ropas sugerentes…). En definitiva todo aquello que nos ayude a sentirnos mejor.

Crea tiempo y espacio para el sexo. Es importante que las dos personas acepten la presencia del estoma en las relaciones.

Recuerda que para estos momentos íntimos están perfectamente indicadas las bolsas mini (con la posibilidad de que además sean opacas), con obturador cubre estomas (apósito con un tapón que tapa la salida del estoma – siempre que no esté contraindicado).

Complicaciones más frecuentes

Complicaciones inmediatas

Son las que aparecen en los primeros días de la intervención.

  1. DERMATITIS: La más frecuente. Es una lesión producida en la piel alrededor del estoma por la acción irritante del líquido corporal que sale.
  2. NECROSIS: está producida por la interrupción del flujo sanguíneo dentro de la cavidad.
  3. INFECCIÓN Y SEPARACIÓN MUCOCUTÁNEA: es la separación de la unión del estoma y puede ser parcial o total.
  4. EDEMA: es una inflamación de la mucosa del intestino.
  5. HEMORRAGIA: Es poco frecuente y si aparece, suele ser en las primeras horas tras la cirugía.
  6. SALIDA PRECOZ DE LOS TUBOS: se refiere cuando en una urostomía, se pierden o salen los tubos del uréter.
  7. OBSTRUCCIÓN DE LOS TUBOS del uréter: cuando por alguna causa deja de salir la orina a la bolsa( acodamiento, desplazamiento del tubo).

Complicaciones tardías

Son las que aparecen posteriormente a la intervención.

  1. DERMATITIS: Descritas en las complicaciones inmediatas.
  2. GRANULOMAS: son lesiones debidas a material de sutura o irritación.
  3. ESTENOSIS: disminución progresiva del calibre (del ancho) de la unión muco-cutánea, a modo de estrechez del estoma. Suele ser por infección, obesidad, necrosis (falta del flujo sanguíneo).
EN CASO DE NOTAR ALGUNA DE ESTAS SITUACIONES, ES RECOMENDABLE QUE LO CONSULTES CON TU MÉDICO Y/O ENFERMERO PARA QUE VALOREN QUÉ PUEDE ESTAR OCURRIENDO (puede ser en el Centro de Salud o en el Hospital, si aún estás ingresado).

Alimentación adecuada

  • Se desaconseja tomar café o bebidas con gas.
  • Es conveniente condimentar los platos salvo en casos en los que el médico lo contraindique.
  • Se recomienda probar alimentos de uno en uno durante 2-3 días para poder valorar así qué tal te sientan.
  • Se debe evitar las comidas abundantes. Repartir las dietas en 6 tomas es lo ideal (un desayuno, una media mañana, almuerzo, merienda, cena y última toma). No deben pasar muchas horas sin tomar nada. Si desayunas temprano, procura tomar algo a media mañana; si cenas muy pronto, también se recomienda tomar algo antes de acostarse. La cena no debe ser muy abundante, para intentar que el volumen de las heces por la noche no sea grande.
  • Es importante mantener un horario regular de comidas para que se regularice también el tránsito intestinal.
  • La preparación de los alimentos debe ser sencilla, evitando fritos, rebozados y grasas de difícil digestión.
  • Se aconseja no tomar alimentos muy fríos o muy calientes.
  • Se debe procurar comer despacio y en un ambiente tranquilo, masticando bien y despacio los alimentos.
  • Es bueno reposar sentado hasta media hora después de las comidas principales.
  • Debe evitarse la fibra vegetal insoluble (es la que predomina en las legumbres, en los cereales como avena- salvado- cebada y en algunas frutas damasco, ciruela, frambuesa).
  • Suprimir los alimentos flatulentos (los que producen gases). Si ya un alimento no te sentaba bien, debes evitarlo.
  • Es importante beber una cantidad de líquido suficiente. En las colostomías, entre 1.5 y 2 litros diarios para evitar la deshidratación y el estreñimiento. En las ileostomías, debe aumentarse hasta unos 3 litros al día en forma de agua, zumos que no sean cítricos, caldos, infusiones,…para intentar perder menos iones de la sangre (sodio y potasio). Sin embargo, es aconsejable revisar tu caso con tu equipo médico antes de salir de alta del hospital.
Si el volumen de las heces es elevado, puedes probar con alimentos que espesan las heces (como el pan, el arroz o el plátano), suplementarte con soluciones para rehidratarte y consultar a tu equipo médico por si necesitas algún medicamente que frene el tránsito intestinal (eliminación).

A continuación te damos algunas recomendaciones sobre la alimentación.

  • Si eres hipertenso, debes vigilar muy bien la tensión los primeros días e ir regulando tanto la medicación como la alimentación para evitar, por ejemplo que suban o bajen demasiado las cifras.
  • Tomar con moderación las frutas, sobre todo evitando los cítricos (naranjas, pomelos, limones, kiwis,…) porque producen heces más líquidas y corrosivas y por lo tanto, más irritantes para el estoma y para la piel de alrededor. En cambio, se recomiendan alimentos que aporten potasio, como el plátano.
  • Se recomienda tomar la verdura y las legumbres trituradas.
  • Mayor aporte de líquidos dependiendo de la pérdidas por la bolsa.
  • Masticar bien para prevenir obstrucciones alimentarias (maíz, champiñones…).

Puede comerse de todo y no necesitas restricciones especiales.

Debe aumentarse el aporte de líquido para aumentar la cantidad de orina (diuresis) y evitar la formación de cristales que dañen el estoma o la piel de alrededor.

Es recomendable el consumo de potasio, por ejemplo, con papas y plátano.
Para evitar infecciones, se recomienda fruta con vitamina C (naranja, kiwi, arándanos,…).

  • Bebidas carbonatadas.
  • Legumbres.
  • Espárragos.
  • Verduras: coliflor, coles de Bruselas, repollo.
  • Evitar gaseosas en general.

Como truco, puede tomarse un yogur 1 hora antes de comidas que produzcan gas para neutralizarlo en la medida de lo posible.

Alimentos que se digieren de forma incompleta:

  • Aceitunas, apio, champiñón, espinacas, guisantes, lechuga, repollo, pepino, zanahoria.
  • Frutos secos (avellana, nueces).
  • Piña.
  • Cotufas (Palomitas de maíz).

Consumir alimentos que dan consistencia sólida o pastosa a las heces (aconsejables en caso de diarrea), todos los que contienen almidón, como el pan blanco, la pasta o el arroz.

Consumir alimentos que dan consistencia líquida a las heces (aconsejables en caso de estreñimiento), los que cada paciente no tolera; los muy condimentados; zumos naturales (naranja, manzana,…), pimiento morrón (rojo, verde, ya sea natural o de lata).

Alimentos que producen olor:

Ajo, cebolla, huevos, pescado (sobre todo el azul), sidra asturiana.

Alimentos que disminuyen el olor:

Yogur (sobre todo después de las comidas), perejil (añadido a las comidas o masticado en pequeñas cantidades), tostada con mantequilla después de las comidas.